Manolo Taibo _entrevista




Muchas eran las referencias que nos llegaban de Manolo Taibo y aunque todas eran buenas, no dejaban de parecernos algo ambiguas, lo que aumentaban las ganas de tener el encuentro.

Como el resto de los entrevistados hasta ahora, acepta inmediatamente la invitación, y nuestro encuentro se realiza, en el altillo de un viejo bar, en el centro de Avilés.



Al instante nos reconocemos y según vamos pasando de puntillas por los preliminares de la entrevista, empezamos a descubrir con alegría, que estamos ante un entusiasta, un lúcido, un reflexivo. 

Alguien que tiene las cosas muy claras, porque ha dedicado mucho tiempo a meditarlas y eso se traduce ejemplarmente, en "la seguridad" con que te cuenta las cosas.



Una, dos horas. Suena el teléfono por segunda, por tercera vez... Ya han pasado más de tres... y la conversación fluye todavía más interesante.

Se ha hecho de noche y la prudencia, de un día cualquiera entre semana, nos obliga a consumirla. 



Nacimiento:La Coruña (sólo de nacimiento). Se define y siente, como “montañero avilesino
“Cada uno es de donde pace, no de donde nace y los montañeros somos transfronterizos”
“Mis padres vinieron a Avilés, cuando arrancó Ensidesa. Mi padre era profesional del deporte, había sido campeón de España de boxeo y vino como entrenador”

Profesión: Responsable de Prevención de Riesgos y Seguridad de la FEMPA -en el ámbito montañístico- aunque profesionalmente lleva desde los 17 años en Ensidesa (actual ArcelorMittal)

La sima + profunda:  Estuvo en el primer -1.000 que con el equipo de Federación Asturiana

La cima + alta: El Mont Blanc
"No me importan las cotas, sino la fisonomía".
"Siempre voy a estar más cercano a un Cervino o a un Naranjo, que a otro tipo de montaña. Igual que me gustan más los espolones o las aristas, que las paredes".

Zona montañosa favorita del mundo:"Todas, podría vivir en cualquier sitio del mundo de naturaleza".

Zona montañosa favorita de la Cordillera Cantábrica"Me siento especialmente ligado a Ubiña, al Macizo, porque fue donde me hice montañero".

Libros de montaña: Gestión del Riesgo de Alberto Ayora.
"Por mi trabajo he conocido a mucha gente haciendo actividad potente, de Al Filo, etc.. Pero a la única persona que le he pedido un autógrafo es a Alberto Ayora -Coronel del Ejército y responsable de la planificación de las actividades del Grupo Militar de Alta Montaña, además de Responsable del Comité de Seguridad de la FEDME-".
"Cuando leí su libro pensé, ¡Menos mal que alguien ha podido hacer este trabajo!.¡Una cabeza privilegiada!. Para mi, ha sido un referente de verdad”.




Vinculado al mundo del deporte desde muy joven y en especial al balonmano

¿Cómo te desarrollas deportívamente y como entras en contacto con el mundo de la montaña?


Toda la vida conocí el mundo del deporte, por mi padre. 
Él, en su etapa profesional, conoció dos deportes que le llamaron mucho la atención; uno el balonmano y otro la montaña, que potenció en el grupo de empresa donde trabajaba y que llevaron posteriormente a la creación del Grupo de Montaña Ensidesa.

Era lo que yo veía en casa, me venía de familia, así que jugué durante muchos años con el Bosco Ensidesa de Balonmano y me aportó muchas cosas.

Fuimos muchas veces campeones de Asturias. Y un par de años, fui nombrado el mejor jugador regional.

Hasta que un día decido dejarlo, porque me impide hacer la montaña que quiero y me desvinculo.



¿Qué primeros recuerdos tienes del monte? ¿Qué diferencias hay con hacer montaña ahora?

Los primeros recuerdos son 7 años.
Mi primera salida a la montaña, fue una que organizó el GM Ensidesa de Avilés con el Colegio de los Salesianos, del que soy socio desde mi nacimiento.
Desde entonces, el monte ha cambiado muchísimo. Antes los grupos eran familiares, se cuidaba a los niños y se tenía todo en común.

Hoy en día -acceder al monte-, es mucho más fácil y se aprende más rápido, pero se ha perdido a cambio, la capacidad de autonomía.

Ahora el problema que tenemos, es solamente de actitud.

Por ejemplo; si antes alguien se lesionaba un tobillo, se le ponían unos cachos de madera o bastones de la época y se sacaba a la persona.
Si te perdías, que lo hacías muchas veces, resolvías.
Si no llevabas un cordino y te enriscabas por ahí, cogías los cinturones, los unías y salias del paso.

Hoy en día, sobre todo en la redes sociales, me dicen muy a menudo “¡No se puede comparar con lo que hay ahora, yo a día de hoy, voy mucho más seguro porque llevo teléfono!”
Y aunque el teléfono es una medida de seguridad que no nos puede faltar, esa no es la actitud. Y por eso está pasando, lo que está pasando.


Escalador, esquiador, espeleólogo, barranquista... Haces montaña en todas las versiones”
¿Cómo has llegado a todas estas disciplinas? ¿Hay alguna en la que disfrutes más?

Primero me llegó al oído, por el que considero que fue mi maestro en montaña, Juanjo González -un gran alpinista y espeleólogo- que decía que en “la montaña había que vivirlo todo, por lo que ofrecía”. ¡Y es verdad!

El barranquismo fue otro gran descubrimiento. Poder ver lo mismo, desde otro lado. La espeleología la debí empezar a los 14 años, luego la escalada...

A veces dudo que sea montañero, lo que me gusta en realidad es el contacto con la Naturaleza a través de la aventura, aunque ahora esta palabra, esté tan denostada actualmente.



¿En alguna de todas estas actividades has tenido alguna experiencia que te haya marcado un antes y un después?
Sí, por ejemplo mi padre se perdió en Picos de Europa durante varios días. 
Se han muerto amigos míos cercanos y referentes en montaña.

Quizás por todo ello, ¿Llegas al tema de la seguridad?
No, no me viene por ahí. 


Yo siempre me sentí muy afín con la técnica, saber como funcionan los aparatos. Las técnicas de montaña y de espeleología, son de seguridad la inmensa mayoría.

En un momento dado, se empiezan a desarrollar los trabajos en altura, el rescate industrial, la protección civil, y se necesita gente que pueda enseñarlo y hay entidades que tiran de mi.

Llevo en el tema de la Prevención de Riesgos desde el año 94, pero casi sin querer, porque era todo muy afín al tema de la seguridad industrial, ya que casi todo nace ahí.

Entonces, cuando conozco la metodología de la prevención, es cuando se me empieza abrir la imaginación y veo como podemos empezar a aplicarlo a nuestro mundo.

Empiezo a leer lo que no se enseñaba, de donde vienen las ideas y a profundizar de forma muy autodidacta, porque me cuesta encontrar referentes.
Pero nunca me había planteado ser profesional de la prevención de riegos.



Has realizado travesías por las superficies heladas en diferentes partes del mundo y en solitario; La Patagonia, en el Lago Inari en Laponia y en agua salada (en la banquisa) en el Mar Báltico (Suecia-Finlandia).

¿De donde nacen estos proyectos y cómo los has vivido?

Polares en total, he hecho seis, todas en solitario menos una.

Las travesías eran algo que me llamaban la atención desde niño. La culpa la tienen mis padres, que me envenenaron con libros de naturaleza, la historia de Darwin…

Quería explorar, ir a una selva, a un desierto, ¡como todos los niños!, pero a lo mejor no todos tuvieron, la oportunidad de salir todos los domingos con un grupo de montaña y de empezar a jugar a todo esto.

Una de las cosas que más me impresiona, es poder haber estado en sitios donde había estado la gente que leía y admiraba.


Por ejemplo, recuerdo ver fotos del Espolón de los Franceses, de Ángel Landa con estribos haciendo la invernal y pensando ¡si yo algún día pudiera!…. Y luego vas.

O leer cosas de la Patagonia, que me parecía un espacio idílico y al final vas y haces la travesía.

Al realizar alguno de tus sueños. ¿Te has llevado alguna desilusión?
No, lo que veo es que están más al alcance de la gente y a lo mejor lo desmitificas un poco, pero no me he llevado desilusiones.
De hecho, hay una parte de mi, que sigue viendo las cosas como un niño.
Recuerdo la primera vez que subí el Gorfolí -techo de Llanera-, que me pareció una expedición, por toda la parafernalia que había alrededor y creo, que de la misma manera sigo viviendo cualquier expedición que hago.

¿Cómo te gusta más salir a la montaña?
A mi me cuesta mucho salir en grupo, creo que los grupos de montaña hoy en día son importantes, porque son los transmisores de la cultura montañera y tenemos que aprovecharlo, pero si yo pudiera escoger, prefiero salir con muy poca gente o incluso salir solo.


Me quedo con la definición de los compañeros de Montaña Segura -que no dicen montañeros en solitario- sino “grupos de uno”, es decir; grupos con poca capacidad de respuesta ante una situación adversa, por lo que tiene que haber, un plus de planificación.

Donde lo primero que tenemos que pensar, no es el objetivo, sino quien lo va hacer. 
Tengo que medir bien la actividad, dejando muy poco lugar a que el error se convierta en accidente, porque el error sé que lo voy a cometer fijo.

Además, disfrutas mucho más de la naturaleza que estando con veinticinco o yendo con tres personas, haciendo de guía y sabiendo que les tienes que ir contando todo.
Creo que en esto, se van a ver reflejados muchos montañeros.

Esto puede ir muy unido al concepto de libertad…
¡Claro que te encuentras más libre!
Vivimos en un modelo social donde la libertad no se prodiga, la libertad que creo que necesita el ser humano, y cuando tienes esos momentos en el monte, te sientes un poco más libre,  a pesar de todos los condicionamientos que tienes de permisos, que no puedes pasar por aquí o por allí.

¿No pierdes algo de aventura con la planificación?
Siempre, pero la Naturaleza es tan grande, que por mucho que se planifique siempre te puede sorprender.

Si no planifico mucho, no voy a tener una mala situación creada por un error, voy a tener muchos más errores y malas situaciones, que es cuando aparece el accidente, porque carezco de recursos.

Planificas sobre los riesgos, no sobre la dimensión de la actividad; no hablamos de desnivel, ni de dificultades, hablamos de riesgo.



De todas tus experiencias en la montaña o en la naturaleza. ¿Hay alguna que te haya marcado o te haya hecho superarte?

Superado psicológicamente lo tengo claro, en el Campo de Hielo Sur de Patagonia. 
Cada hora que estuve allí, estuve apretado.

Fueron un total de 26 días, de los cuales 6 fueron de travesía, que los vives al minuto, incluso durante las horas de sueño.

Necesitas muchas cosas a tu favor para poder hacerlo y en cualquier momento puedes desaparecer de allí en un pis pas.

Lo planifiqué, para hacerlo con total autonomía, que es como pienso que se tiene que hacer todo tipo de montaña.
Cuando uno se organiza por si mismo.

La imagen del montañismo en general está desvirtuada, porque hay personas que se han convertido en personajes, que hablan del montañismo de una manera que no es real, exagerando muchísimo las cosas y a mi no me gusta.


¿Como te conviertes en responsable de Prevención de Riegos y Seguridad de la FEMPA y en formador en de seguridad de la FEDME?
En el 2008 soy consciente de lo que se nos avecina con el cobro de los rescates y en 2009
empiezo escribir en el periódico, porque estoy indignado y hablo de la prevención, de lo que va a suponer estos cobros y me permito el lujo de decir, que es lo que tiene que hacer la Federación.
Entonces, nos venimos arriba y le proponemos un proyecto y me responden -desde la Federación-; “Vale, bien. Y si hay que hacer esto, ¿Por qué no lo haces tú?”


En el 2016, recibes el premio de Seguridad de la Fedme, por tu iniciativa y trabajos para incrementar la seguridad en las prácticas deportivas.
¿Qué ha significado este premio para ti?
El premio, me ha hecho sentir más fuerte para poder decir las cosas, más claro no, pero más alto sí.
Y hay una parte que me compensa, que no tiene nada que ver con el premio, ni el reconocimiento público, tiene que ver con lo que he aprendido.

En todo este proyecto, he disfrutado porque me encanta descubrir cosas, ahora por ejemplo estoy estudiando la biología del riesgo, -como funciona nuestro cerebro a nivel químico- y me encanta. Por lo que me compensa el esfuerzo.

¿No te gustaría desvincularte de tu trabajo actual y dedicarte en exclusiva a esto?
A día de hoy es imposible, pero sí me gustaría. He tenido ofrecimientos para pasarme a empresas privadas, pero ninguno me ha compensado.

¿No recibís un sueldo por trabajar en la Federación?
No recibimos nada. A todos los que trabajamos en la Federación nos cuesta. 
A nosotros sólo nos pagan los viajes, la española o la asturiana, según a quien representemos.

Cada año parece que aumentan los accidentes en la montaña. ¿Es esto así o es qué se está informando más en los medios de comunicación?
Todos los datos que tenemos, indican que sí están aumentando los accidentes y que lo van a seguir haciendo por dos cosas muy evidentesporque cada vez va más gente a la montaña, como montañero o como cualquier otro perfil de usuario de la montaña

Y tenemos que diferenciar el que va como montañero; que tiene la intención de ir como montañero y hacer montañismo y el otro perfil; que es el que quiere pasar un día en una zona de montaña.

Es decir, tu puedes hacer la Ruta de Oso como montañero o la puedes hacer como una madre que lleva a sus hijos y que no se define como turista, porque es de Oviedo.
La intención es la que va a marcar tus actos.

Cada vez hay más usuarios y cada vez nos convertimos antes en montañeros, y esa inmediatez, hacer un aprendizaje rápido, pueden tener consecuencias que nos superan.

La mayor parte de los accidentados, son actividades de senderismo convencional. No tenemos más accidentes, donde los riesgos tienen dimensiones mayores y las dificultades e intensidades son mas grandes.

En los últimos 4 accidentes que he analizado desde Enero hasta aquí, no se corresponden a situaciones muy complejas.  Son absolutamente normales, repetitivas, convencionales, y en principio asequibles para el control.

Nos atrevemos con el Aneto, con el Torrecerredo, porque esa inmediatez, viene dado sobre todo, por la necesitad de la sociedad de conseguir triunfos, que tiene que ser rápidos y publicables.
Si no hubiera Facebook, a lo mejor no nos atrevíamos a ir más lejos.

Los expertos tienen accidentes ¡sí!, y grandes, potentes y normalmente en marrones. No los tienen en una sierra, un valle o una ladera.
“¡No podemos ir a morir al Cuyargallos!”

No es un problema del montañero y de la montaña, es un problema social.


¿Estás conforme con que los accidentados paguen los costos del rescate cuando es por imprudencia demostrable? 
Por ejemplo, hace unos días, se rescató en helicóptero a una señora que se había retorcido un tobillo a unos metros del Lago Ercina.
¿Estamos abusando de los medios de rescate o los utilizamos solo cuando son estrictamente necesarios?
Es un problema social, sistémico. 
En los seguros nunca ha habido tantos problemas de estafa como ahora, el mismo comportamiento social lo tenemos con los bienes públicos, por lo tanto, yo creo que a esa persona hay que aplicarle lo mismo que si lo hiciera fuera del ámbito de la montaña, en otros ámbitos sociales. 

¿Por qué se ha sacado el cobro de tasas de rescate, cuando hay un Código Civil que aplicar?

Ya había herramientas jurídicas. ¿Por qué se están condenando las actividades en la naturaleza?
Nos están cobrando algo que yo ya pago como ciudadano. 
¡No hagas de nosotros algo diferente al resto de la sociedad!.


¿Estás a favor de que la gente se federe? Si los costes del rescate son gratis¿Qué ventaja tiene federase en montaña?
Yo no quiero que la gente se federe por tener un seguro, quiero que se federe porque entiende que quiere participar, porque le gusta el mundo del montañismo en todas sus vertientes.

¿Por qué la gente lo entiende en el fútbol y no en la montaña?. 
Yo soy la selección española, yo soy de este u otro equipo. 
¿Por qué lo entiende cuando habla de colores y no del mundo del montañismo?

Una de las criticas al montañismo en general, es que la gente mira más para su actividad, que para la actividad que hacen todos los demás. ¡Mi interesa mi actividad!.

La Federación por otra parte, debe dar más organización, formación y divulgación y sobre todo, mejorar los vehículos de comunicación.
Este año por ejemplo, habido por primera vez cursos gratuitos para los nuevos federados.

Pero también hay que decir, que la Federación no tiene más fuerza, porque los clubs no utilizan bien el estamento y no la impulsan.
Nunca nos preocupó la licencia hasta que no se encareció por el tema de los accidentes. ¡Tenemos que levantar más la voz!.

El precio de la licencia es distinto en cada CC.AA. ¿Es qué hay más incidentes en unas que en otras?
Por ejemplo, los asturianos y los leones compartimos la misma zona de influencia: la Cordillera Cantábrica.
¿Cual es el motivo por el que la licencia federativa de la FEDME “B” en Asturias cueste 103€ y en Castilla y León 68€?
El precio en Aragón es de 82€.


Por ejemplo, en Asturias influye el número de accidentes que tenemos.
En Madrid son el triple de federados y tienen la mitad de los partes.

¿Por qué hay tantas diferencias entre las dos comunidades?. ¿Es quizás porque el medio es más agreste?
Podría ser, pero no estamos seguros, porque hay datos que sorprenden cuando los contrastamos.
¿Por qué hay cada vez más accidentes en Mallorca y en Canarias?. ¡Y nos son Picos de Europa!.

Queda pendiente desarrollar la accindentología de la montaña en España, pero…
¿Y sí muchos partes dados a la Federación, por los federados, no son accidentes de montaña?
Porque este año, los partes de los federados se han reducido a la mitad -en Asturias- coincidiendo, con el nuevo parte de accidentes que se ha presentado.

Esto nos hace pensar, en ese aspecto tan negativo que es manipular. 
"Como la Federación y el montañismo no me importa, me importa solo mi actividad y no tengo conciencia colectiva, ¡qué el fisio me lo paguen entre todos los federados españoles!. Y lo digo yo, que defiendo el montañismo.

¿Es Asturias la comunidad con mayor número de accidentes?
No, lo es Aragón, porque a Pirineos vamos todos.

¿Quién tiene más accidentes, los federados o los que no lo están?
Estos datos se pueden extrapolar a toda España:
Entre el 75 y el 80% de los accidentados en montaña, no están federados. Por lo que tenemos un 20 a un 25% de federados accidentados.

¿Tenemos relación con el resto de países europeos? 
Se intentó sacar un proyecto a nivel europeo, desde el Comité Nacional de Seguridad, para crear un observatorio de los países alpinos, involucrando a Portugal, Francia e Italia y nos encargaron del tema a otro asturiano y mi, pero no pudo salir adelante el proyecto, porque las federaciones nacionales tienen muchas particularidades. 
En Francia, hay rescate público y privado, en Italia es todo privado..
Y esto nos da otra vez que pensar.. ¿A quién le puede interesar que los modelos preventivos no funcionen?
Si yo soy una empresa que me dedico al rescate.

En España, hemos creado modelos públicos de servicio de rescate autonómicos y ahora empiezan aparecer también los absolutamente privados como en Castilla y León.

Y si ahora, hacemos un labor preventiva, de información y los accidentes se reducen a un 10%. ¿Qué hacemos? ¿Cerramos el servicio?.


Para concretar un poco más, ¿Cómo trabaja Francia, un país con tanta montaña, el tema del montañismo? ¿Podemos equipararnos a ellos, tenemos datos parecidos?

Un buen ejemplo es Francia, porque hay muchos accidentes, pues tienen Alpes y franceses en la montaña muchísimos.
Pero tienen cosas a su favor, una cultura del montañismo que no existe en España -también por cuestiones orográficas- ya que aquí, no todos aprendemos un montañismo glacial y allí si.

¿Quizás por qué no lo necesitamos?
Quizás, pero luego queremos ir al Monte Perdido o al Aneto en invierno.

Pero además en Francia hay Semana Blanca y ¡ también Semana Verde!.
Han entendido que el montañismo, ayuda al Producto Interior Bruto.

¿Como valoras el montañero medio en España respecto al resto de Europa?
En el 2011 se hace una encuesta -en Asturias- para conocer la situación de los Clubs. 
Se encuestó al 10% de los mismos y se habló, con dos o tres personas que fueran los guías habituales.
Resultado; más del 90% no sabían manejar la brújula con el mapa.
El montañero medio francés tiene una cultura y conocimientos técnicos más amplios que el español.
Aquí se ha empezado a utilizar GPS, sin tener conocimiento del plano y la brújula.



¿Tienen viabilidad los grupos de montaña, altamente envejecidos y ahora con la losa de la responsabilidad jurídica sobre la espalda?
En cuanto a la responsabilidad, es cierto que muchos clubs se han quejado, pero todavía no he visto a ninguno que lo quiera dejar, porque hay una implicación, un gusto por lo que se hace.

Sociológicamente en un futuro, los clubs como los conocemos, a lo mejor no van a existir, pero aparecerán otros fenómenos asociativos, porque somos animales sociales. 
¿Cuánta gente hay ahora por el monte corriendo junta?.

¿Han aumentado las licencias federativas al margen de los clubs?
Sí están aumentando, e incluso ya aparece una pequeña demanda de ser federado independiente, de ningún club.

En Madrid, muchos clubs de montaña son ya semi-profesionales, ya no existe la figura del guía benévolo, sino solo el profesional.


¿Compartes tú afición con tu mujer, Lucia?
Totalmente, lo comprende y lo comparte, y le estoy muy agradecido. 

Mi mujer, me ha hecho mejor montañero y mejor persona, con su apoyo y comprensión sobre esto, pues al final, le dedicas mucho tiempo y no estás en casa con ella.

Siempre cuento esta anécdota, nosotros nos casamos un viernes y yo el lunes, me marché para Patagonia solo.


Como te ves dentro de 10 años. ¿Qué te gustaría estar haciendo?
Jubilado y retirarme del mundo laboral.
Me veo pasando tiempo, en las cabañas de Laponia.

Hay unas cabañas para alquilar y otras que funcionan como refugios abiertos, y la gente los respeta de una manera increíble.

Me he encontrado ¡buahh!. Tres días en Laponia, con tan pocas horas de luz, con
ese especial aislamiento y decir: ¡Estoy como Dios aquí!

¿Por qué? Por algo que sabemos todos aunque no lo vivamos.
No somos dueños de nuestro tiempo, por trabajo, otros quehaceres... y allí, estás forzado a vivir tú tiempo y encuentras, que eso, es lo que realmente te hace feliz. 
Estar contigo y a gusto. Sin depender de nada.

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