Tania Plaza _entrevista




Tania Plaza en "Hablando con Cotoyas"

"De repente ves por una zona por donde nunca pasa nada, más bajo, unas luces diferentes de lo que habías visto hasta ahora... ¡Mucho más bajo que los aviones!.

A 300 o 400 m por encima de ti, mientras no se oye nada...."


Quedamos con Tania, un jueves cualquiera de primavera, en un café en el centro de Asturias.
En una esquina sonriente, buscando la tranquilidad, la encontramos junto a Gummo, su compañero.

Tania es asturiana por lo cuatro costados. Es alta, bella y muy dulce. 
Entrevista a Tania Plaza, guarda del refugio del MeicínHa sabido luchar por conseguir sus metas, y tiene las cosas muy, muy claras.

Cada entrevista es diferente y hoy empezamos a conocernos con un misterioso preámbulo de "apariciones",  que según nos cuentan, se esconden tras el recóndito cielo del Valle del Meicín... ¡No nos quedará más remedio que acercarnos!

"Son como una estrella, pero brillan diferente.. con una trayectoria irregular.. Hace poco en Castillines, una luz se separó en dos y una se apagó"




Nacimiento: RIAÑO (Langreo)

Profesión: GUARDA del REFUGIO del MEICIN en el Macizo de Ubiña (ASTURIAS).

La cima + alta: TORRECERREDO

La cima + especial: FARIÑENTU "porque fue la primera que hice"

Zona montañosa favorita: PUERTOS de GÜERIA "me encanta perderme allí varios días"

Libros recomendados: 
LECTURAS de VIVAC de ALFREDO IÑÍGUEZ "era un buen amigo nuestro"

DICCIONARIO ETIMOLÓGICO de toponimia asturiana de XULIO CONCEPCIÓN ¨gran maestro, donde consultando la toponimia sabemos que paisaje nos espera. 
Y por supuesto, cualquier libro de plantas medicinales"








Desde cuando empieza tu vinculación con la montaña.

¿Cuál fue tu primer contacto y que recuerdos tienes de entonces?

Siempre hice rutas de montaña, pero lo típico las Xanas, Redes.. pero más profundamente empecé a meterme hacia los 24 años.

Por entonces, trabajaba en hostelería y cuando acababa a las 2 de la mañana, cerraba el bar, iba para mi casa, cogía la mochila y marchaba para el monte.

De aquella, lo bueno era que iba con dos amigos de monte y hasta el día siguiente, no sabia donde me había quedado a dormir. 
Entrevista a Tania Plaza, guarda del refugio del MeicínEra una cuadra, una cabaña,  pero yo no conocía lo que tenía alrededor y por la mañana, cuando me despertaba, veía donde estaba metida, ¡y flipaba!.

¡Despertar en medio de un bosque o en la Cabaña de Manín, que abres la puerta y tienes Peña Arpín, Fariñéntu!

Y ahí empezó para mi la montaña más en serio.

¿Qué zonas sobre todo frecuentabas?

Los Puertos de Güeria, que para mi, son como mi casa.



¿Como organizabas por entonces esas salidas nocturnas?

Las primeras tres o cuatro veces, yo solo llevaba mi ropa, y se encargaban ellos, de llevar la comida, para que no llevara mucho peso en la mochila, porque no estaba acostumbrada, aunque eso duró poco.

Íbamos en autosuficiencia, llevábamos las comidas que teníamos que hacer, saco vivac, botiquín...



¿Qué tipo de actividad montañera te gusta más hacer?

Para mi la montaña en mi vida es la travesía


Me gusta hacer picos por la superación, por hacer esa montaña y que nos deje subirla. Pero para mi, cargar una mochila con todo lo que necesito para los días que sea y ser autosuficiente allí arriba, significa una integración total en la naturaleza.

Esos días, que yo estoy en el monte sin ver a nadie, con la comida a cuestas, es cuando realmente me siento animal y humana.

¡Es la forma más guapa que veo de vivir la naturaleza!



¿Qué travesía recuerdas de forma más especial por lo que significó?

Lo más impresionante para mi fue hacer la Trascantábrica, desde los Ancares a Urdón. Fueron 16 días de caminata en autosuficiencia siempre.

Cuéntanos un poco más la experiencia.

Preparamos la ruta durante 8 meses, buscando mapas, puntos de agua, para intentar desnivelar lo mínimo posible.

Empezamos con una mochila de unos 23 kilos en los Ancares y vas recorriendo toda la cordillera. 
Alucinamos de la riqueza de los paisajes que tenemos, de la gente, de lo que te puedes ir encontrando por el camín
De la dureza del cuerpo y de la cabeza.

Es una de las travesías que recuerdo con más amor.



¿Cómo os organizabais para dormir?

En ocasiones en refugios de la cordillera y en otras, debajo de un árbol, en vivac.

Vimos que para la parte de los Ancares, hay refugios que están muy apartados y están en muy buenas condiciones, donde encontrabas de todo, desde café, leche, vino, leña y eso da gusto.






En el 2010 decides dejar todo junto a tu pareja y os marcháis a vivir a una cabaña en la Braña Chuenga, ¿Cómo surge todo esto?

A los 25 años me di cuenta que el amor de mi vida es la montaña, si no dejaba de trabajar en ese momento, que tenía dos años de paro y no tenía hijos, ni hipoteca...

La idea en primer momento, era ir de puerto en puerto en Asturias. Y el primero que fuimos, era Güeria.

A la vuelta haciendo autostop, nos encontramos con un vaqueiro de las Ubiñas, que nos preguntó que donde veníamos. 

Le comentamos que del puerto, que llevábamos allí una semana, pero que se nos había acabado la comida y teníamos que bajar a comprarla. ¡El paisano flipó!:

-¿Y el pan?
-Llevamos harina, y hacemos tortos.
-Pues tengo yo una cabaña que si queréis doitela y la podéis llevar cuando vayáis a dormir al monte.


Y quedamos a los 15 días y a partir de ahí, quedamos a vivir en aquella cabaña.



¿Cómo os acomodasteis y era el día a día?

Fue mucho trabajo, para poder pasar allí una temporada. 
Tuvimos que sacar todo, reparar el tejado, las paredes, la chimenea.
Funcionábamos con velas y a por el agua íbamos al refugio o al río, dependiendo de la estación.

Todos los días en verano, desde junio a octubre o noviembre, mientras el tiempo lo permitiera, íbamos a la Bachina Vieja a por leña, sin cortar nada, abasteciéndonos con lo que estaba tirado en el suelo.

Después, subir comida, preparar lates y cosas que no caduquen, para que luego en invierno, bajar solo por carne, verduras y pan.

Eso nos valió mucho para aprender a portear.


¿Cuanto tiempo habéis estado viviendo en la cabaña?

Estuvimos dos años enteros.

El primer año nevó mucho, tanto que quedábamos tapados y teníamos que salir cada hora y media o dos horas con la pala.

Recuerdo nueve días seguidos con nieve y ventista, que no pudimos salir de la cabaña, porque te quemaba la cara.

Nueve días entreteniéndonos como podíamos; haciendo cuero, leyendo, comiendo, pintando.
Recuerdo que la primera vez que vimos un paisano que subía para Ubiñas, salimos disparados.¿Está la carretera limpia?. ¡Y marchamos para casa!.

Ahí si marchamos porque el cuerpo ya lo pedía, estábamos muy doloridos de estar tanto sentados y echados, porque la cabaña no ye muy grande.

Te das cuenta de lo poco que necesita el humano para vivir. Teniendo calor y comida ya está. ¡No necesitas más!.



Durante aquellos dos años. ¿Conocisteis en profundidad el entorno de Ubiñas?


Todos lo días caminábamos desde las 8 de la mañana hasta las 5 o 6 de la tarde.
Nuestro reto era hacer los 58 dosmiles en verano y en invierno y después, cuando lo tuviéramos hechos, nos dedicaríamos a rodear las montañas.
Y así, descubrimos muchas cosas; restos de la guerra, dos o tres cuevas que no tenían registrados en Ubiña.




¿Cómo surgió la idea del refugio?


Lo del refugio no estaba planificado, surgió de un mes para otro.

De aquella, el refugio lo llevaba Paquín de la Federacion (de montaña) y fue cuando acaba el contrato de los 50 años y pasaba a ser del ayuntamiento de Pola.

A mi me llamaron en septiembre o agosto y me dijeron, que el refugio iba a salir a concurso que si me interesaba. Hice un proyecto y hablé con el alcalde. 

Entrevista a Tania Plaza, guarda del refugio del MeicínEntrevista a Tania Plaza, guarda del refugio del MeicínEn Tuiza me conocían todos y hablaron muy bien de mi y todo en conjunto.

Nuestro proyecto era vivir en el refugio. El primer invierno lo pasamos entero, aunque luego vimos que no era factible

Así que subimos cuando suben el ganado y nos quedamos allí, y luego en invierno; fines de semana, festivos y con reserva.

Cuando me dijeron que había salido el refugio, yo ya sabia que iba a ser para mi, porque la vida me había puesto allí por algo.


Que yo currara en hostelería, que acabase en esa cabaña para conocer tan bien, el refugio. ¡Fue un bagaje para llegar donde estoy!.


¿Cómo se vio todo esto desde la familia?


Mi padre minero, mi madre ama de casa, una familia normal.

Pero yo siempre fui por otros lados y creo que nos les sorprendió. 

Siempre creí en el destino, todo en esta vida ye por algo…

Después de estos años. ¿Cómo lo ves con perspectiva?

Veo que renuncié a muchas cosas, sobre todo cosas sociales.

Siempre fui una mujer con mucho movimiento político y tuve que dejar muchas cosas para estar donde estoy.

Pero no hubiera cambiado nada, hubo momentos muy malos, pero también muy buenos y ahora estoy en uno de los mejores.

Ahora comienza a dar fruto todo el trabajo que hice, llevo desde los 25 años metida en el Macizo de Ubiña y ahora ya tengo 33.
Estoy más tranquila y el refugio empieza a funcionar de otra manera.


¿Cómo estaba el refugio cuando lo cogiste?

Cuando entré no funcionaba nada, no había calefacción, no había luz, había ratones, las tuberías estaban todas atascaes.
Me tocó luchar mucho, hablar con mucha gente.

Nadie me dio nada, tuve que invertir todo lo que tenía para llenar el refugio de comida, bebida y de gasoil.
Me quedé sin un duro, rezando para que viniera la gente. 

Entrevista a Tania Plaza, guarda del refugio del Meicín
Los comienzos fueron la peor época de mi vida

Por una parte era una ilusión porque era el refu.  Un trabajo que sabia que me iba a gustar y llenar, en la montaña y hostelería, las dos cosas; uno de lo que siempre viví y otro, la pasión que tenía..
Pero el refugio al principio, tenía muy mala fama y nadie paraba a comer.

Me tocó regalar comida, para que la gente viera como cocinábamos y que se daban comidas, cenas y que se empezaran a animar.

Y la gente respondió, sobre todo la gente de Tuiza y Pola Lena. Empezaron a venir grupos de montaña a comer las fabes, amigos llevaban a otros amigos. 
Tuvimos mucho apoyo de todo el mundo.

¿Que relación tienes con el resto de hosteleros de Tuiza?

Fenomenal, me ayudaron en todo lo posible, cuando subí al refugio me dieron un burro, yo nunca había aparejado uno, y Manolo (propietario del bar de Tuiza), todos los días por la mañana estaba conmigo, para enseñarme aparejar, a poner la carga, ¡a todo!.

Si no fuera por la gente de Tuiza, no podría estar donde estoy o no estaría tan bien como estoy. Les debo mucho.


¿Cuántos años es la concesión?

Primero lo hicimos por un año y luego ya por 10, y esperamos que sea hasta que nos jubilemos.



Los refugios españoles en general, son bastante distintos a lo que te puedes encontrar en otras partes de Europa.

Desde tú punto de vista ¿Nos falta algo a los refugios españoles? 

Deberíamos mejorarlos e invertir más en ellos, más en publicidad, en educación en refugios y de montaña. Que sepamos lo que ye tener un refugio y el esfuerzo que conlleva.

Que nos cuidaran un poco más, porque hay veces que te sientes un poco sola, porque si tienes un problema allí arriba o lo soluciono yo, o hay veces que no te lo soluciona nadie.


Ur es un acompañante muy especial, háblanos de él

Ur siempre me acompañó en todos los viajes.
Con tres meses cruzó el Aramo conmigo y llevaba una mantina polar porque era con nieve y dormía conmigo en el saco.


Para mi siempre fue mi compañero.

Entrevista a Tania Plaza, guarda del refugio del Meicín

Cuando cogimos el refu, ya venía de la travesía.. y siempre había dicho; ¡tengo que comprarle unas alforjas para que lleve por lo menos su pienso!.

Cuando cogimos el refu le compré unas y fue poneílas y ¡cómo si las hubiera llevado toda la vida!.

El primer día le metí dos kilos y subió tan pichi y poco a poco, fuimos aumentando el peso hasta 8 kilos y aunque, podría llevar hasta 11 kilos por su peso, consideramos que con 8 son suficientes.


Ahora tenemos otros, los mayores portean también y los dos pequeños en cuanto cumplan el año, les pondremos alforjas también y poco a poco, acostumbrarlos a que suban carga.

Son supercurrantes, cuando pasan tiempo sin portear, se van para el pueblo y quedan delante del almacén esperando a que les pongas la alforja.




Es uno de los refugios de montaña de más fácil acceso en Asturias, pues en menos de 1 hora, accedes por un sendero sencillo.


¿Qué perfil visita el refugio más frecuentemente?

En invierno suelen venir muchos portugueses, porque en montaña alpina, es lo que les queda más cerca y también para hacer cursos invernales. 

Vascos, madrileños…En invierno es más gente montañera, de crampón, hielo.

Y en verano, estamos moviendo mucho familias con críos, para que tengan el primera toma de contacto con la montaña, dormir en un refu y se mueve más como bar que como refugio.

La rutina de un refugio, implica unas normas de convivencia y respeto para del descanso de los montañeros.

¿Somos cívicos y solidarios los españoles en general o tienes que llamarles con frecuencia la atención?

Normalmente la gente suele respetar mucho, pero si tienes 50 que respeten y uno que no, parece que el que destaca es ese.
Pero mucho es por el desconocimiento de la gente.

A veces llega gente pidiéndome:
- ¿Podemos ya elegir el menú que queremos comer nosotros?
- ¡No, aquí tenéis todos lo mismo!.

Muchas personas han pasado y muchas historias habrás vivido.

¿Tienes alguna que recuerdes especialmente por algún motivo?

Tenemos experiencias de todo, desde gente, que nos quiso tirar la puerta abajo, porque aquello era de todos y que me amenazó a mi y todo, y luego tienes anécdotas graciosas.

Hace poco llegaron un pareja, además de aquí, de Asturias, preguntándome que si podían hacer en travesía desde el refugio a Urriellu y que cuánto les llevaría.
-¡Igual 7 días si camináis bien, jejje!.

Hay gente que está desorientada, que en invierno no llevan el material adecuado y van hacer un pico en invierno en playeros.


Entonces es un público básicamente nacional, no como en los Picos de Europa.

Si un refugio más nacional, aunque si que tenemos gente de fuera, tuvimos bastantes belgas, de Tasmania, de Japón..

Tuvimos un señor japonés Masau que se quedó una semana con nosotros.

Cuéntanos la experiencia con Masau.

Hablaba español perfectamente, con una cultura y amor a la naturaleza impresionante.

Una de la visitas que guardo con más cariño.

Entrevista a Tania Plaza, guarda del refugio del Meicín
Vino a Ubiña porque lo vio por el Facebook y estaba de viaje en Canarias. 
Antes de marcharse para Japón, quería conocer una tierra que mantuviera las cuatro estaciones, porque decía que en muchas zonas solo hay invierno y verano.

Vino en primavera, con la eclosión de flores, insectos y el hombre lo disfrutaba de una manera tremenda.

Hicimos mucha amistad. ¡Era encantador!. No tenía nada de equipo, vino con unos playeros, un chándal y un chubasquero de bolsa.




Entrevista a Tania Plaza, guarda del refugio del Meicín

¿Se producen muchos rescates en Ubiña o es una zona tranquila?

Ubiña tiene muchos rescates, la zona que más; el Siete y los Castillines
Fontanes también, pero menos.

En el Siete hay mucha gente que se queda enriscada y ni para arriba y ni para abajo.

Yo la primera vez que me llamó el 112 por un rescate, me puse supernerviosa y colgué el teléfono, pero volvieron a llamarme.
Habían sido unos chavales que quedaron en el 2º Castillin en invierno con un día de ventisca. Al final no pasó nada.

En el verano pasado el 2016, tuvimos tres muertos y hace dos fines de semana, otro rescate en Terreos, por un tobillo de un chaval. 
Siempre hay movimiento.




Lo habitual en los refugios es encontrarte con guardas, más bien toscos y de pocas palabras. ¿Se sorprenden los visitantes cuando ven que el guarda es una mujer? 

¿Sabes si eres la única mujer en España, a cargo de un refugio de montaña?

Titular de un refugio sí. 
En Picos, todos sabemos que hay mujeres que trabajan, pero siempre los titulares son los hombres.
Entrevista a Tania Plaza, guarda del refugio del Meicín


¿Crees que todavía existe un poco de machismo al respecto?

Sí, y te das cuenta de lo machista que sigue siendo el mundo o la montaña.

Recuerdo clientes llegar al refugio e ir directamente a hablar con el hombre, pensando que es el guarda y al decirles, que la guarda es una mujer, se te quedaban mirando.

-¡Ah!, pero es que... queríamos preguntar... a lo mejor para ir a Fontanes, pero no sé yo…

Pero hay cosas buenas. 

Muchas gente sube a conocerte por vivir ahí, por ser una mujer, con admiración y respeto... aunque alguna vez puse las pilas alguno.



Las fabes es algo que caracteriza al buen refugio asturiano. ¿Qué tienen en especial los platos de Tania que tanto gustan?


A mi siempre me gustó la cocina, pero ¡hasta los 20 años no había hecho ni una tortilla!

Cuando me independicé empecé a cocinar, ya que soy de comer bien, pero claro, ¡cocinaba para dos!.

Ya cociné para 47 y aprendes o aprendes, no te queda otra, tienes que sacarlo y por suerte, parece que se me da bien la comida.

Yo pongo de postre casadielles, que llama mucho la atención, porque la gente que tenemos en el refugio suele ser toda de fuera, y no las conocen.
¡La barrita energética asturiana!.

Una manera de dar a conocer Asturias.





Cuando se tiró el refugio viejo en el 2008, muchos ecologistas y montañeros comentaron que no era necesario mantener un refugio en este valle, dada su cercanía con Tuiza. 



¿Crees que este refugio es necesario o que se podría haber planteado la opción de hacer algo solo en Tuiza?

Es verdad que el refugio donde está no ye necesario, yo este refugio lo entendería en Güeria, que está más alejado, más metido en alta montaña y a una distancia considerable de Tuiza.

Allí hubiera sido diferente, aunque los porteos para mi hubieran sido más complicados, pero la gente que te llegaría allí, sería montañera de verdad.

Entrevista a Tania Plaza, guarda del refugio del MeicínEntrevista a Tania Plaza, guarda del refugio del MeicínEl valle del Meicín es un lugar privilegiado de las Ubiñas; cimas de más de 2000m, aristas, valles verdes… Los “Alpes Tuizos” como por aquí se les conoce, son un delicia para hacer montaña.

Un día tranquilo cuando se marcha la gente. ¿Cómo es el valle?



¿Habéis visto animales salvajes?

Yo nunca había visto al oso y en 15 días vi al lobo y al oso. 
Al lobo comiendo  los restos de un chatu que se había matado.


¿Cómo ves el tema del lobo?

Para mi personalmente, no hay muchos lobos, ni osos. Pero yo, como me dicen, soy “ecologista”.

Yo tengo muchas agarradiellas con los vaqueiros.
-¡Tu yes una ecologista, no vas a comer más rebecu en la vida!

Pero a mi no me gusta, que maten lobos y osos así porque sí. Me parecen animales majestuosos y preciosos.





Eres una persona joven, después de estos 3 años ¿Cómo te planteas el futuro?

¿Te gustaría seguir con el refugio o es un trabajo que ves cómo provisional?

Yo pienso que por suerte tengo un trabajo que me puede permitir cuidar a los guajes y no veo mejor manera de hacerlo.

¡No me veo en otro sitio ya!.
Trabajé en muchos sitios y ahora ya llegué al final.

No es un trabajo solamente, sino una forma de vida.


8 comentarios:

  1. Extraordinaria entrevista. La he disfrutado de veras. Muy interesantes tanto las preguntas como las respuestas. Precisamente, tuve la oportunidad de hablar con Tania el sábado pasado y me pareció una chica supersimpática. Gran mérito el suyo llevar este conocido refugio de forma tan brillante. Es una referencia para todos aquellos que nos movemos de vez en cuando por Les Ubiñes. Un diez para la entrevistadora y para la entrevistada. Un abrazo

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    1. Muchas gracias Victor! Nos alegra saber que te ha gustado. Ha sido todo un placer conocer desde dentro estas vivencias tan especiales. Un fuerte abrazo amigo!

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  2. Conocí el refugio el año pasado. Éramos un grupo de senderistas que hicimos parada para descansar y tomar algo. Nos trataron muy bien y nos encantó el lugar. Desde entonces sigo el refugio por Facebook y las vivencias de Tania cuya labor me parece muy a tener en cuenta y de gran valentia. La entrevista me ha encantado. Gracias por hacernos un poco más visible la labor que se desempeña en los refugios. Un saludo

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  3. Que voy decite de esta neña... ye la mas mejor del mundo mundial, val mas que el oro, no hay persona mas buena y mas cariñosa con todo el mundo (tambien sabe cagase en too eh) ¿notase que la quiero mucho? No eh....

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  4. Ye un lujo tener a Tania y a Ur nel refugio. El refu ye tar en casa y eso nun tien preciu. Lo de le fabes y el pote ya ye otru tema jajaja y la paellas infinitas y la muse de frigo pie y la de chocolate ... jajaja Saber q tas controlau xsi t pasa algo, la webcam pa ver como ta el patio ... na q nun termino jejeje

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  5. Tania yo nun tengo más remediu que decirte que te admiro, con lo cagona que soy yo pa les aventures leo esto y pases a ser mi ídolo. Un besin neña. Nos vemos cuando bajes a Oviedo a Gulpy Abalorios pa hacer les tus cosines de cuero. Un abrazo fuerte.

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  6. Una entrevista muy amena e interesante. Tania me parece, una persona extraordinaria. Llevar un refugio como ella lo lleva, no es para todos. Un saludo

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  7. Tengo la suerte de conocer a Tania personalmente y para mi es una bella persona, currante y luchadora.
    Se merece todos los respetos de cualquier persona, ojalá le vaya lo mejor posible y q nos siga preparando esas fabes tan buenas.

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